El Restaurante Oriza, ubicado en la sevillana calle San Fernando, se ha convertido en un sitio de referencia para aquellos que buscan celebrar una boda de ciudad en un ambiente camaleónico que fusiona lo elegante del edificio, una antigua mansión de 1926 en pleno corazón del Real Alcázar de Sevilla, con lo desenfadado de su barra y salones variopintos.

Si bien hace unos años era el sitio ideal para aquellas personas que celebraban discretas bodas civiles entre sus paredes, hoy en día se ha convertido en sitio de referencia para que los jóvenes, algunos atrapados entre la tradición y lo nuevo otros urbanitas por excelencia, disfruten de uno de los días más inolvidables de su calendario.

Solicitado cada vez más por los llamados millennials, que celebran en él “bodas urbanas a la carta”, el establecimiento se vislumbra como escenario estrella para turistas que, lejos de palacetes y haciendas, buscan que sus invitados puedan vivir el ritmo de la ciudad y visitar algunas de las zonas monumentales más emblemáticos de Sevilla.

Así, “el 40% de las parejas que celebraron su boda durante 2017 en el Restaurante Oriza eran extranjeras”, indica el director gerente del establecimiento, Gonzalo Hidalgo. De ellas, “la mayoría, un 33%, eran alemanes que elegían el otoño sevillano”, dice. Los ingleses y franceses también ocuparon gran parte del establecimiento durante el pasado año”, afirma su responsable que añade que el mercado inglés siempre ha sido importante para la ciudad. Además, “cada vez son más los brasileños de nivel medio/alto que llegan a Oriza para organizar su boda”, continúa.

Y es que en este Restaurante, además de su privilegiada ubicación y cocina de calidad, “nunca te confundes con un plato de Oriza”, apostilla Hidalgo, quien dice que ofrece distintos espacios, todos con luz natural, y en donde el comedor principal está presidido por altos ventanales con vidrieras de maumejean y restos de la muralla del Real Alcázar, que dan un toque de personalidad único a la celebración, acorde a las últimas tendencias en bodas.

Un céntrico y exclusivo restaurante que ha sabido convertir su buen hacer en la cocina y su exquisita atención al comensal, en todo un arte ceremonial con bodas cuidadosamente pensadas en donde las últimas tendencias conviven con la historia de la ciudad.

Cócteles exclusivos, platos que destilan mezcla de sabores mediterráneos y tradicionales con el toque personal de uno de los chef más reconocidos del panorama gastronómico andaluz y vinos a la carta, más de 300, cuidadosamente seleccionados junto con un delicioso champagne francés. La mejor comida servida junto al aroma de azahar, dama de noche, rosas y melocotoneros del Alcázar de Sevilla.

Pese a este cúmulo de sensaciones, los novios brillan por encima del entorno porque cada detalle ha sido seleccionado por ellos. La terraza y kiosko de Oriza sirve cócteles personalizados por cada una de las parejas que deciden pasar por el establecimiento, la cubertería y mantelería que, aunque destaca por su calidad, se transforma para cada boda y la decoración ornamental, las flores y luces, captan la esencia de los invitados.

El Restaurante Oriza cuenta con varios salones que se unen o desvinculan del resto según las necesidades. Su buque insignia, el invernadero, tiene capacidad para 100 personas en mesa. Además, dispone en la primera planta de otros tres salones que si se unen tienen capacidad para 60 personas también en mesa. Esta planta alta de Oriza es idónea para ceremonias civiles. Por ella, han pasado distintos personajes del mundo social, económico, político y cultural del país que sí, algunos de ellos, han contraído matrimonio, allí mismo, en una auténtica boda urbana.

A ello se suma que se convirtió el pasado año en el primer establecimiento de la capital hispalense seleccionado por Michelin, que distinguió al restaurante por “las elaboraciones de base tradicional con guiños a la cocina vasca”. Un “negocio de larga trayectoria que destaca por su sala tipo invernaderos, su agradable ambigú y sus privados, así como la elegancia de sus salones”.

Calidad y valores

Calidad en los productos que seleccionan para la elaboración de su platos y valores propios e intransferibles con los que cuenta Restaurante Oriza para ser fiel a unos principios en los que se unen la tradición y la constante evolución, siempre presentes en la cocina de este afamado templo gastronómico.

Por ello, la carta recoge platos de siempre pero sin dejar nunca de sorprender a los clientes, elaborados con la mejor materia prima y con las mejores técnicas gastronómicas para ofrecer un plato sugerente y delicioso.

Además, a la amplia carta de tapas, entrantes, primeros y segundos platos, se une la repostería, clave para comprender lo que significa disfrutar de la experiencia de comer en Oriza.

Su pastelero de la casa no parar de deleitar con sus creaciones, poniendo el punto y seguido a una suculenta comida donde la cocina de vanguardia unida al producto y a los sabores de la tierra están muy presentes.

 

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