Con la llegada del verano, millones de personas vuelven a llenar playas, piscinas, terrazas y espacios al aire libre. El sol forma parte de la vida cotidiana durante estos meses, pero también sigue siendo uno de los principales factores de riesgo para la salud de la piel.
Precisamente por ello, la Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía ha querido recordar la importancia de utilizar correctamente los protectores solares y, sobre todo, conocer la información que aparece en sus envases antes de comprarlos o utilizarlos.
La administración andaluza insiste en una cuestión que muchas personas desconocen: ningún protector solar ofrece una protección total frente a la radiación ultravioleta, motivo por el que determinadas expresiones comerciales están prohibidas por la normativa vigente.
Además de la protección externa mediante cremas y lociones, cada verano aumenta también el interés por otros productos relacionados con el cuidado de la piel y el bronceado. Un ejemplo es el éxito de las cápsulas solares que han despertado un notable interés entre los consumidores y sobre las que ya hablamos en Gastronomía y Moda en este artículo: https://gastronomiaymoda.com/
Por qué no puede hablarse de pantalla total
Consumo recuerda que es ilegal comercializar o publicitar un protector solar utilizando términos como “pantalla total”, “bloqueante solar”, “protección absoluta” o cualquier otra expresión que pueda hacer creer al consumidor que el producto elimina completamente el riesgo derivado de la exposición solar.
Ningún fotoprotector es capaz de bloquear el cien por cien de la radiación ultravioleta. Aunque los niveles de protección actuales son muy elevados, siempre existe una exposición residual que obliga a mantener otras medidas preventivas.
Por ello, los expertos insisten en que el uso de crema solar debe entenderse como una herramienta de protección dentro de un conjunto de hábitos saludables y no como una autorización para permanecer al sol durante periodos ilimitados.
La radiación solar sigue siendo una amenaza para la piel
La exposición excesiva al sol puede provocar efectos inmediatos como quemaduras, irritaciones o deshidratación cutánea.
Sin embargo, los especialistas alertan especialmente de las consecuencias acumulativas que aparecen con el paso de los años, como el envejecimiento prematuro de la piel, la aparición de manchas, el deterioro de las fibras de colágeno o el incremento del riesgo de desarrollar cáncer cutáneo.
Las radiaciones UVA y UVB son responsables de gran parte de estos efectos, por lo que una correcta protección resulta fundamental tanto en verano como durante el resto del año.
Qué debemos revisar antes de comprar un protector solar
Uno de los elementos más importantes del etiquetado es el Factor de Protección Solar (FPS), que indica el nivel de protección frente a los rayos UVB.
Los productos se clasifican habitualmente en protección baja, media, alta y muy alta, siendo esta última especialmente recomendable para pieles claras, sensibles o para personas que van a permanecer largos periodos al aire libre.
También es importante verificar que el producto protege frente a los rayos UVA. Esta información suele aparecer identificada mediante el símbolo UVA dentro de un círculo.
Las instrucciones de uso constituyen otro aspecto esencial. Los fabricantes deben indicar claramente que el protector solar debe aplicarse antes de la exposición y renovarse frecuentemente, especialmente después del baño, tras sudar o después de secarse con una toalla.
La fecha de apertura puede marcar la diferencia
Uno de los errores más habituales consiste en reutilizar protectores solares de temporadas anteriores sin comprobar si continúan siendo eficaces.
Como ocurre con otros productos cosméticos, los protectores solares pierden propiedades con el paso del tiempo una vez abiertos.
Por ello, los envases incluyen el símbolo de un tarro abierto acompañado de un número y la letra “M”, que indica el número de meses durante los cuales el producto mantiene todas sus propiedades después de su apertura.
Si ese periodo ha sido superado, lo recomendable es sustituir el producto por uno nuevo para garantizar una protección adecuada.

Los falsos mitos sobre la protección solar
La Junta de Andalucía también recuerda que siguen existiendo numerosas creencias erróneas relacionadas con la exposición solar.
El bronceado no protege completamente la piel ni significa necesariamente que esté sana. Los días nublados tampoco eliminan la radiación ultravioleta y la aplicación de varias capas de crema no multiplica automáticamente el nivel de protección indicado por el fabricante.
Del mismo modo, utilizar protector solar no permite permanecer expuesto al sol durante horas sin riesgo.
Mucho más que una crema
La protección solar eficaz debe combinar diferentes medidas preventivas.
Además del uso de fotoprotectores adecuados, los expertos recomiendan evitar la exposición durante las horas centrales del día, utilizar sombreros, gafas de sol homologadas, prendas ligeras que cubran parte de la piel y mantener una correcta hidratación.
En una comunidad como Andalucía, donde las altas temperaturas y la intensa radiación solar forman parte del verano, estas recomendaciones adquieren una importancia especial para proteger la salud y disfrutar del exterior con seguridad.
Gastronomía y Moda · Instagram: @gastronomia_y_moda

No se puede comentar.