Turismo y Viajes

¡Buenas noches, Formentera!

Las mejores puestas de Sol para este verano están en Formentera: Cap de Barbaria, el Mirador de La Mola, Cala Saona o lugares tan especiales como los quioscos de Migjorn.

La niña bonita del Mediterráneo es la joya de las Islas Baleares, un pequeño paraíso con multitud de atractivos. Uno de esos momentos que se guardan para siempre en la memoria, y también en la retina, son sus preciosas puestas de sol. El punto más mágico del día cuando el cielo explota en mil colores y se vive un instante cargado de energía. Disfrutar de este momento es un espectáculo de la naturaleza que no deja indiferente a nadie que se asome a este balcón balear.

Piérdete en el azul de sus ojos y bucea entre los infinitos contrastes de Ses Illetes. Despídete de mí dibujando una curva de forma…entera en tu sonrisa… Que escondida en Cala Saona te acariciaré al anochecer…

Calas de ensueño, aguas turquesas, arena blanca y fina que contrasta con el verde de su flora. Son muchas las cosas que no pueden olvidarse en un viaje a Formentera, pero quien no admite excusas, es el atardecer.

El Faro de La Mola

Vistas arrebatadoras por el día. Naranjas, rojas y rosas para recibir la noche. El Faro de la Mola es el más antiguo de Formentera y está situado en uno de los enclaves más maravillosos de la isla. Construido sobre un acantilado de más de 120 metros de altura, ofrece todo un espectáculo nocturno.

Cuenta la historia que Julio Verne escribió su novela ‘Hector Servadac’ inspirándose en la Isla de Formentera y en este faro en particular. Una placa conmemorativa de 1978 recuerda que el escritor convirtió la Mola en el lugar donde transcurre la acción de dicha novela y que seguramente también inspiró su obra ‘El faro del fin del mundo’. Alrededor de él existen varios senderos por los que se puede pasear cerca del acantilado y disfrutar de la inmensidad del mar. Cuando nos dirigimos o regresamos de La Mola hay una parada obligatoria:‘El Mirador. Desde este punto se pueden contemplar dos tercios de la isla, incluso las costas de Ibiza; y disfrutar de un atardecer con el sol que se esconde al final de la isla y dentro el mar.

Faro de Cap de Barbaria

En el enclave más meridional del archipiélago balear se encuentra el Faro de Cap de Barbaria (Cabo de Berbería), rodeado de un impresionante paisaje rocoso. Aunque no está muy claro el origen de su nombre, parece que se deba a la cercanía de las costas africanas, conocidas como bárbaras, desde donde se atacó varias veces a la isla. Un lugar ideal para sentarse en silencio, disfrutar de la paz y la serenidad del lugar contemplando el sol sumergiéndose mientras el cielo y el mar van cambiando de color. El tono rojizo, dorado o púrpura del horizonte en el ocaso es uno de los grandes atractivos de este rincón, desde donde se puede apreciar una de las mejores puestas de sol del Mediterráneo.

En los alrededores del faro hay varios atractivos más. Imprescindible es ver la Torre Des Garroveret, una de las torres de defensa que formaban el conjunto de vigilancia contra los ataques piratas de Formentera. El otro punto de interés de la zona es Cova Foradada, un pequeño agujero en el suelo por el que, a través de una gruta, se llega a un balcón sobre el mar. Los amantes de la fotografía encuentran aquí un lugar perfecto para captar momentos mágicos.

Playa de Cala Saona

Ver la caída del sol desde Cala Saona es simplemente mágico. Está situada en una pequeña bahía protegida de los vientos donde se puede disfrutar de deportes acuáticos y de un buen baño. Está rodeada por acantilados que encuadran a la perfección el momento más bonito del día y que se tornan en rojizos conforme el sol desciende sobre la línea del horizonte.

Junto a Illetes y a las del Parque Natural se puede disfrutar de la puesta de sol en Formentera en la arena. Cuenta, además, con algunos bares desde los que podemos tomar algo a la vez que disfrutamos de este espectáculo que nos ofrece el Mar Mediterráneo.

Formentera

La pequeña de las Baleares es un referente en cuanto a turismo ecológico, sostenible y, sobre todo, de calidad. Su territorio, que mantiene viva la belleza y la esencia del Mediterráneo, permite disfrutar de un ambiente de calma, de la naturaleza en estado puro y del paisaje virgen de sus paradisíacas playas de aguas turquesa y arena blanca, que se extienden a lo largo de más de 20 kilómetros. Destino ideal para los 365 días del año, Formentera ofrece todo tipo de eventos deportivos, culturales y gastronómicos, sin olvidar sus fiestas populares y sus apreciados mercados de artesanía local.

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