Córdoba vivió una noche difícil de olvidar el pasado Jueves de Pasión, 26 de marzo de 2026. Bodegas Mezquita Corregidor convirtió el simbolismo de La Última Cena en una experiencia inmersiva donde gastronomía, espiritualidad y solidaridad se dieron la mano en una propuesta que trascendió lo culinario.


La velada reunió a un reducido grupo de asistentes en torno a una mesa cargada de significado, con un objetivo claro: recaudar fondos para la reforma de las capillas del Bautismo y de Nuestra Señora de Belén de la parroquia cordobesa.



Una cena que va más allá del plato
El concepto del evento fue mucho más que una reinterpretación gastronómica. Se trató de una experiencia diseñada para conectar con el sentido profundo de la Última Cena, trasladando sus símbolos al lenguaje culinario contemporáneo.


El chef ejecutivo Chema Fernández elaboró un menú donde cada plato dialogaba con la tradición, el producto andaluz y la narrativa religiosa, acompañado de un maridaje cuidadosamente seleccionado que reforzó el relato de la noche.



El cordero, protagonista absoluto de la velada
En el plano gastronómico, el momento más destacado llegó con el plato de cordero, que se convirtió en el gran protagonista de la cena. Su calidad y ejecución despertaron elogios unánimes entre los asistentes, quienes lo señalaron como uno de los mejores platos que habían probado.

Este nivel culinario se vio reforzado por la calidad del producto, con un cordero procedente de la firma Pura Dehesa, de Villanueva de Córdoba, que colaboró con la iniciativa.


Espiritualidad y emoción en una noche irrepetible
Uno de los elementos diferenciales del evento fue su dimensión espiritual. Las intervenciones del Padre Miguel Segura y del Padre Juanjo Romero aportaron contexto y profundidad, ayudando a los asistentes a comprender el verdadero significado de la Última Cena dentro de la tradición cristiana.

Este enfoque convirtió la experiencia en algo mucho más emocional, generando una atmósfera especial que muchos describieron como única.
Un encuentro marcado por la generosidad
La velada contó también con la participación de Eugenio Sánchez Ramade, quien acudió junto a su esposa y contribuyó con sus vinos, elevando el nivel gastronómico del evento y reforzando su carácter solidario.
Por su parte, Baldomero Gas, propietario de Bodegas Mezquita, ejerció como anfitrión, dando la bienvenida a los asistentes y agradeciendo la implicación de todos los participantes y colaboradores.

Un éxito solidario con continuidad
El objetivo benéfico de la cena se cumplió con éxito, alcanzando una recaudación de 1.431,80 euros destinada íntegramente a la restauración de las capillas.


El evento, con un aforo limitado a 40 personas, generó una gran demanda, dejando a numerosos interesados sin plaza. Ante este éxito, Bodegas Mezquita ya ha confirmado que la experiencia volverá a celebrarse el próximo año.

Córdoba, tradición y nuevas formas de vivir la gastronomía
Esta singular propuesta demuestra cómo la gastronomía puede convertirse en una herramienta para emocionar, conectar y generar impacto real. Una noche en la que sabor, cultura, fe y solidaridad se unieron para crear algo difícil de repetir.
Porque hay cenas que se recuerdan… y otras que se sienten.
Fotografía de portada: Padre Juanjo Romero Coleto en un momento del evento gastronómico.
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