Agenda Gastronómica

Ana La Rubia, lo nuevo de la Alameda 

La Alameda de Hércules suma una nueva dirección a su cada vez más extensa oferta gastronómica. En pleno verano, cuando Sevilla aprieta y la actividad hostelera de la ciudad cambia de ritmo, abrió sus puertas Ana La Rubia, un nuevo espacio situado en el número 76 de la Alameda que llega con una propuesta pensada para juntar en un mismo lugar cocina, música y copas

No es casualidad la elección del emplazamiento. La Alameda de Sevilla lleva años siendo uno de los principales puntos de encuentro de la ciudad, un lugar donde la gastronomía convive con la cultura, la música y la vida nocturna. En ese escenario se instala Ana La Rubia con la intención de construir un concepto desenfadado, abierto a diferentes momentos del día y, sobre todo, con personalidad propia.

Una cocina que busca jugar

La propuesta gastronómica está entrando ahora en una nueva etapa con la llegada de Borja Vázquez Fernández como jefe de cocina, que afronta el proyecto junto a Samuel. El planteamiento pasa por revisar sabores reconocibles y darles una vuelta de tuerca, sin renunciar a una identidad vinculada al producto y a la cocina andaluza.

Entre los primeros platos que están saliendo de la cocina aparecen combinaciones como la ensaladilla de atún, curry y mango, los tallarines de choco con ajada de cítricos, la copa de pulpo con parmentier de manteca colorá o el rape con salsa de pimienta verde.

Una carta que no parece querer quedarse en un único registro y que busca precisamente ese juego entre sabores conocidos, producto andaluz y combinaciones menos previsibles.

Comer, escuchar música y seguir la noche

Ana La Rubia nace además con una vocación que va más allá de la mesa. El proyecto ha sido presentado como un nuevo «club gastronómico sonoro» de la Alameda, un concepto que combina restaurante, música y copas y que encaja con la personalidad de una zona donde la gastronomía y el ocio nocturno forman parte del mismo paisaje.

La idea es sencilla: que la visita no termine necesariamente cuando acaba la comida. La cocina es el punto de partida, pero la música y la parte líquida de la propuesta permiten prolongar la experiencia y convertir la sobremesa en una parte más del plan.

Es precisamente esa mezcla la que pretende diferenciar a Ana La Rubia dentro de una Alameda donde cada temporada aparecen nuevos proyectos y donde el público busca cada vez más establecimientos capaces de ofrecer algo más que una comida.

Un estreno en pleno verano

La apertura llegó además en una época especialmente particular para Sevilla. Mientras buena parte de la ciudad hostelera reduce su actividad durante agosto, Ana La Rubia decidió comenzar su andadura precisamente durante el verano. De hecho, el establecimiento apareció entre los restaurantes y bares de Sevilla que permanecieron abiertos durante agosto.

Su llegada fue recogida también por publicaciones gastronómicas locales, que destacaron el estreno del establecimiento y lo situaron como una de las nuevas pistas a seguir en la Alameda.

Ahora, con sus primeros servicios ya rodados y una nueva etapa al frente de la cocina, el proyecto empieza a definir con mayor claridad qué quiere ser.

La Alameda como punto de partida

La elección de la Alameda de Hércules parece casi una declaración de intenciones. Pocos lugares de Sevilla concentran de una forma tan natural restaurante, bar, música y vida nocturna. Ana La Rubia se incorpora a ese ecosistema con un formato híbrido que pretende que cada visita pueda ser diferente: sentarse a comer, compartir algunos platos, tomar una copa o quedarse cuando la sobremesa empieza a convertirse en noche.

La dirección ya tiene nombre y apellido: Alameda de Hércules, 76. Y la propuesta, todavía en sus primeros meses de recorrido, empieza a tomar forma alrededor de una idea muy sevillana: comer bien, alargar la mesa y dejar que la noche decida cuándo termina.

Cristina Gala – cultura@gastronomiaymoda.com

Fotografías: cristinagala_  (Imágenes con derechos reservados. Prohibida su reproducción sin autorización expresa de la autora).

Sección Cultura · Gastronomía y Moda

 

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