G&M (Instagram: @gastronomia_y_moda). Desayunar fuera de casa sigue siendo uno de los pequeños placeres cotidianos que mejor definen una ciudad, y en Murcia hay direcciones donde la tradición pastelera y el buen hacer siguen marcando la diferencia. El Horno de la Fuensanta es uno de esos lugares donde el desayuno se convierte en una experiencia sencilla, honesta y muy bien ejecutada, perfecta para comenzar el día sin prisas.

Nuestra visita a la Pastelería Confitería Horno de la Fuensanta fue una de esas paradas que reconcilian con el desayuno clásico. En la mesa, una selección que resume a la perfección lo que muchos buscamos a primera hora: media tostada con tomate, otra media tostada con jamón de york y mantequilla, un cruasán con mantequilla y una caña de chocolate, todo acompañado en un ambiente tranquilo y acogedor.
El pan, protagonista indiscutible, destaca por su buen horneado, miga esponjosa y corteza equilibrada, ideal tanto para el tomate como para la mantequilla. Las tostadas mantienen ese punto justo entre lo crujiente y lo tierno que marca la diferencia en un desayuno bien hecho. El cruasán, dorado y delicado, acompaña a la perfección la mantequilla, mientras que la caña de chocolate aporta el toque más goloso, con un hojaldre correcto y un relleno que invita a alargar la sobremesa.

El Horno de la Fuensanta es uno de esos establecimientos que apuestan por la continuidad de la tradición, donde la bollería y la panadería siguen siendo el eje central de su propuesta. Un lugar ideal tanto para un desayuno diario como para una parada puntual si estás descubriendo la ciudad, con una oferta que conecta con la memoria gastronómica local y que demuestra que lo sencillo, cuando se hace bien, nunca falla.

Un desayuno sin artificios, basado en producto, oficio y constancia, que confirma por qué este horno es una referencia en Murcia para quienes valoran los sabores de siempre.

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