Más de doscientas fotografías, muchas de ellas inéditas, reconstruyen en la Sala Atín Aya una Sevilla nocturna, musical y contracultural que rara vez es observada con la atención que merece. “Maquinaciones para un decenio (Años 70, siglo XX)”, del fotógrafo sevillano Pive Amador, viene a suplir esa carencia y propone una inmersión en los márgenes creativos, políticos y musicales de una década decisiva.

Sevilla antes del relato oficial: la memoria contracultural de Pive Amador toma la Sala Atín Aya - Gastronomía y Moda

La Sevilla que ocurría mientras todo estaba cambiando

La exposición que ocupa estos meses la Sala Atín Aya consigue algo poco frecuente: devolver complejidad y verdad a una década constantemente simplificada.

“Maquinaciones para un decenio (Años 70, siglo XX)”, inaugurada el 19 de mayo y visitable hasta el 20 de septiembre, recupera por primera vez de forma retrospectiva el archivo fotográfico desarrollado por Pive Amador durante los años setenta. Pero más allá del evidente valor documental, lo que aparece aquí es una ciudad en plena mutación cultural.

A través de más de doscientas imágenes —muchas recuperadas directamente de negativos originales nunca antes expuestos— la muestra construye una cartografía visual de la Sevilla del tardofranquismo y la Transición. Una ciudad atravesada por la música, los espacios alternativos, la experimentación artística y cierta energía subterránea que todavía hoy permanece insuficientemente contada.

Las fotografías de Pive Amador no funcionan únicamente como archivo. Hay en ellas cercanía, tensión, movimiento y una mirada profundamente implicada con aquello que sucede delante de la cámara. No fotografía desde fuera: pertenece a esa escena.

Y probablemente ahí reside una de las grandes fortalezas de la exposición. Frente a muchas reconstrucciones nostálgicas de los años setenta, aquí no aparece una Sevilla mitificada ni decorativa, sino una ciudad viva, contradictoria y creativamente efervescente.

Las series fotográficas atraviesan además algunos de los grandes imaginarios culturales andaluces y sevillanos —la Semana Santa, El Rocío, la música popular o los rituales colectivos—, pero observados desde una mirada completamente distinta a la habitual. En Pive Amador no hay folclore complaciente. Hay tensión, calle, humanidad y una necesidad constante de mirar esos espacios desde dentro.

Mucho más que fotografía documental

La muestra busca y consigue sumergirte desde un ángulo íntimo y muy cercano en una ciudad, unos acontecimientos y unos recuerdos compartidos.

Además, la exposición está construida con mucho ritmo visual. Distribuida en tres plantas, combina fotografía, obra en papel y dos proyecciones audiovisuales que terminan de envolver al visitante en aquel universo cultural y humano. No se limita a enseñar imágenes: crea una atmósfera.

Personalmente, una de las cosas que más me interesó fue precisamente esa sensación de cercanía. Hay momentos en los que deja de parecer una retrospectiva para convertirse casi en una memoria viva, incluso para quienes no vivieron aquella época.

El propio título de la muestra da una pista importante. “Maquinaciones” no remite únicamente al trabajo artesanal detrás de la fotografía —revelar, cortar, intervenir imágenes o experimentar con fotomontajes—, sino también a la idea de “maquinar” culturalmente: provocar encuentros, inventar espacios nuevos y construir escenas alternativas desde los márgenes.

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La Sevilla musical, experimental y libre

La figura de Pive Amador aparece inevitablemente ligada a nombres fundamentales de la música andaluza contemporánea como Lole y Manuel, Veneno, Pata Negra, Imán o Silvio, con quien terminaría compartiendo también trayectoria musical.

Pero la exposición deja claro que su trabajo iba mucho más allá de fotografiar músicos. También hay experimentación gráfica, collage, cartelería y toda una voluntad de participar activamente en la construcción de otra Sevilla posible: más libre, más intuitiva, más nocturna y menos domesticada.

Resulta especialmente interesante descubrir cómo muchas de aquellas prácticas culturales surgían desde la precariedad, la intuición y el entusiasmo colectivo. Precisamente por eso las imágenes siguen conservando fuerza. No parecen piezas arqueológicas; mantienen algo vivo.

También se percibe la mano del comisario, Fran G. Matute, cuya trayectoria lleva años investigando precisamente las escenas contraculturales andaluzas. Autor de Esta vez venimos a golpear. Vanguardismos, psicodelias y subversiones varias en la Sevilla contracultural (1965-1968) y responsable anteriormente de proyectos como “Días de viejo color”.

Y eso se nota en la exposición. Porque el recorrido no convierte aquellas imágenes en piezas fosilizadas de archivo, sino en fragmentos vividos.

La autenticidad del momento

Vista hoy, “Maquinaciones para un decenio” también habla inevitablemente del presente. En un momento en que muchas ciudades intentan reconstruir su memoria cultural desde relatos demasiado ordenados, el archivo de Pive Amador devuelve algo mucho más difícil de fabricar: autenticidad.

Hay suciedad, improvisación, contradicción y libertad. Y precisamente por eso estas fotografías resultan tan contemporáneas. Porque recuerdan que gran parte de los movimientos culturales más importantes nacen siempre antes de convertirse en patrimonio.

El trabajo de Amador forma ya parte de colecciones como las del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo o el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, algo que confirma el valor artístico y documental de un archivo que durante años permaneció parcialmente disperso.

Pero quizá lo más interesante de esta exposición sea comprobar que esas imágenes todavía conservan algo raro: siguen teniendo pulso.

Y eso no suele sobrevivir al paso del tiempo.

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Información de interés

Horario:

Martes a sábado: de 11:00 a 14:00 horas y de 18:00 a 21:00 horas.

Domingos y festivos: de 11:00 a 14:00 horas. Lunes cerrado.

Fotografías y video: cristinagala_  (Imágenes con derechos reservados. Prohibida su reproducción sin autorización expresa de la autora).

Cristina Gala – cultura@gastronomiaymoda.com

Sección Cultura · Gastronomía y Moda

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