Pilar Rodríguez (Instagram: @pilarodriguez__). El traje de flamenca, símbolo indiscutible de la identidad andaluza, tiene sus orígenes en el siglo XVIII. Surge de las vestimentas humildes que usaban las mujeres en las ferias de ganado de Sevilla y, con el paso del tiempo, se ha convertido en una pieza icónica de la moda.

Moda flamenca: El traje regional que sabe cómo evolucionar - Gastronomía y Moda
Fotografía: Fuente, Pinterest.

Un traje con historia

Este atuendo ha evolucionado con las tendencias sin perder su esencia. En los años 50, los volantes ganaron protagonismo, en los 60 llegó la minifalda con mucho volumen y en los 70 las faldas se alargaron y el talle se estiliza.

La década de los 80 apostó por diseños ajustados y recargados, mientras que en los 90 se optó por un estilo más sobrio con telas lisas. En la actualidad, no hay un único patrón, combinando tradición e innovación con brillos, transparencias y estampados modernos al igual que también se lucen patrones tradicionales.

Moda flamenca: El traje regional que sabe cómo evolucionar - Gastronomía y Moda
Fotografía: Fuente, Pinterest.

De la feria a la alta costura

La feria de Sevilla fue clave en la popularización del traje, traspasando fronteras y llegando al cine, el teatro y las pasarelas. Diseñadores como D&G en su colección Summer 2015 o Christian Dior con Haute Couture Fall-Winter 2003-2004 por John Galliano han encontrado inspiración en sus volantes, al igual que Victorio & Lucchino con su colección cápsula para cerrar la 25 edición de SIMOF en España.

Trajes de flamenca de Pitusa Gasul.

Un legado vivo

A diferencia de otros trajes regionales, el de flamenca se viste durante todo el año en ferias y celebraciones. Más que una prenda, representa la historia y la esencia de Andalucía, adaptándose a los nuevos tiempos sin perder su autenticidad siendo un referente mundial.

Fotografía de portada: Traje de flamenca de Pitusa Gasul.

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