Si los Productos Mata son todo un clásico y un referente en la gastronomía mundial, no menos lo es que con el final del verano comience a funcionar la elaboración de sin duda las hojaldrinas por referencia: Las Hojaldrinas Mata.

Esta empresa familiar netamente española y andaluza ubicada un pueblo de Jaén llamado Alcaudete con más de cien años de historia, viene fabricando dulces y conservas bajo unas tradicionales y auténticas fórmulas aplicadas con rigor para mantener la excelente calidad que ha dado y sigue dando fama y prestigio a Mata destacando sus productos al ser elaborados siguiendo el más puro estilo artesanal, como son el tomate frito, las habas baby o los espárragos verdes trigueros, entre otros.

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El sello de la familia Mata se remonta a finales del siglo XIX. Por aquel entonces la familia Mata regentaba un comercio de ultramarinos en la calle Llana de Alcaudete. La primera incursión en el sector de los dulces tuvo lugar en el año 1.897 cuando Leandro Mata Carrillo inauguró un obrador de confitería con la ayuda de su esposa María Burgos Salazar. Iniciaron así una línea de trabajo que pervive hasta hoy y a la que se han sumado las conservas. Todo comenzó en el obrador. A la muerte en 1.910 de don Leandro uno de sus hijos, Carlos Mata Burgos, un joven que destacaba por su irrefrenable intuición empresarial tomó el mando con 17 años de edad.

Dio un impulso tremendo al obrador familiar y tras unos años de duro trabajo y compartiendo la labor con su esposa Antonia Úbeda Luque, comenzó a comercializar a nivel nacional tanto mantecados como polvorones. Fue entonces cuando registró la marca “Mantecados Mata”. Su espíritu empresarial le llevo a introducirse en el mundo de las conservas vegetales, comenzando con la fabricación de melocotones de Alcaudete que obtuvieron el reconocimiento de los clientes, en los que ya calaba la firma Mata como una marca de calidad y prestigio.

A la experiencia acumulada a lo largo de 4 generaciones se suman las innovaciones tecnológicas más recientes para conseguir que Productos Mata en general y el tomate frito en particular miren hacia un futuro prometedor que tiene por delante el reto de afrontar el relevo generacional de la que es ya la quinta sucesión.

Yo, muy de Mata todo el año y ya en Navidad con las auténticas hojaldrinas ni os cuento 🙂

 

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