La Junta de Andalucía llevará a cabo una campaña de inspecciones en diferentes comercios andaluces para comprobar el cumplimiento de la normativa vigente, ante el inicio del periodo de rebajas de verano. En total, está previsto que la Dirección General de Consumo, dependiente de la Consejería de Salud, realice más de 550 inspecciones en establecimientos de todas las provincias, en colaboración con el personal inspector de comercio de la Consejería de Empleo, Empresa y Comercio, para verificar, entre otros aspectos, que los productos rebajados son los mismos que estaban a la venta un mes antes del inicio de las rebajas, así como que realmente se ha producido una disminución en el precio de venta al público.

Estas inspecciones previstas para la campaña de verano se suman a las 598 actuaciones que ya se han realizado en el mismo ámbito en lo que va de año, y que comenzaron el pasado mes de diciembre y enero con el inicio del periodo de rebajas de invierno. En total, se han realizado inspecciones en 469 comercios andaluces, con 15 actas positivas, lo que supone que se han detectado irregularidades en el 2,5% del total de actuaciones realizadas. Estas irregularidades se han debido principalmente a no haberse llevado a cabo una disminución efectiva del precio de los productos respecto al que tenían antes del inicio de las rebajas, así como a la no presentación del precio rebajado junto al precio habitual, sin superponerlo, o bien, si se trata de un conjunto de artículos, el porcentaje de reducción aplicable.

Desde la Junta, se recuerda a la ciudadanía que durante las rebajas cuentan con los mismos derechos que fuera de este periodo. En este sentido, se recuerda que los comercios que anuncian rebajas deben aceptar los mismos medios de pago que admiten habitualmente, así como facilitar la devolución del producto si así lo vienen haciendo el resto del año.

También debe tenerse en cuenta que el establecimiento, al anunciar este tipo de venta, está obligado a tener rebajados al menos la mitad de los artículos dispuestos para su venta y disponer de existencias durante el periodo anunciado. Además, en el interior del establecimiento deben diferenciarse claramente los artículos rebajados de los que no lo están.

Por último, la Junta aconseja pedir y conservar siempre el ticket o factura de compra, ya que es necesario para realizar cualquier reclamación o devolución relacionada con el producto. Asimismo, se recomienda, siempre que sea posible, realizar las compras en establecimientos adheridos al Sistema Arbitral de Consumo, ya que de esta manera se garantiza que cualquier posible discrepancia pueda quedar resuelta de forma rápida y gratuita. Igualmente, se recuerda que los establecimientos deben disponer de hojas de quejas y reclamaciones a disposición de las personas consumidoras, para lo cual se exhibirá un cartel que informe claramente de su existencia.

Ante cualquier duda o consulta sobre este tema se puede contactar con Consumo Responde, un servicio gratuito de información y asesoramiento a las personas consumidoras y usuarias, impulsado por la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía. Se trata de un servicio multicanal, al que se puede acceder de forma continuada a través del número de teléfono 900 21 50 80, de la página web, del correo electrónico o del perfil de Twitter @consumoresponde.

También se puede recibir asesoramiento en las delegaciones territoriales de Consumo presentes en todas las capitales de provincia, así como en las Oficinas Municipales de Información al Consumidor (OMIC) y en las organizaciones de personas consumidoras y usuarias.

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Campaña 2016

En la campaña de inspección de rebajas realizada, en los dos periodos oficiales, invierno y verano de 2016, se llevaron a cabo más de 1.300 actuaciones inspectoras, por encima de las 1.100 previstas inicialmente. En total, se visitaron 973 comercios en Andalucía y se levantaron 30 actas positivas, lo que supone un 2,29% del total y casi un 9% menos que en el año anterior.

Entre las irregularidades detectadas, la más común es no indicar los precios de los productos, seguido de la falta de información a través de folletos o cartelería. De este modo, Consumo recuerda que para informar sobre el ahorro que se obtiene, el establecimiento tiene obligación de anunciar en cada producto rebajado su precio original junto a su precio rebajado, sin superponerlo, o bien, si se trata de un conjunto de artículos, el porcentaje de reducción aplicable.

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