G&M (Instagram: @gastronomia_y_moda). La última campaña de arroz en Sevilla ha cerrado con un resultado excepcional: más de 110.000 toneladas recogidas gracias a unas condiciones climáticas favorables que permitieron sembrar el 100% de la superficie cultivable en el entorno de Doñana. Un logro que refuerza el papel de la provincia como líder arrocera de España, concentrando alrededor del 40% de la producción nacional.
Un año histórico para el arroz sevillano
Tras varias campañas complicadas e incluso sin llegar a sembrar en algunos años, la disponibilidad de agua y las lluvias de los últimos meses han permitido cultivar al máximo rendimiento. El año anterior se sembraron 9.000 hectáreas y se obtuvieron 62.000 toneladas; las cifras actuales duplican prácticamente aquella producción, marcando un antes y un después para el sector arrocero sevillano.
La distribución varietal se mantiene estable, con un predominio del 85% de arroz índica y un 15% de japónica, equilibrio que responde tanto a la demanda del mercado como a la adaptación de las variedades a las marismas del Guadalquivir.
Con 36.500 hectáreas dedicadas al cultivo, Sevilla continúa siendo la provincia que más arroz produce en España.

Una celebración con sabor andaluz
Para celebrar una campaña tan destacada, la cooperativa Arrozúa reunió a más de medio centenar de cocineros andaluces en una jornada gastronómica dirigida por el chef Enrique Sánchez. Durante el encuentro, los participantes visitaron las instalaciones, conocieron de primera mano el proceso de transformación del grano y participaron en un showcooking donde elaboraron distintos tipos de arroz.
A la cita se unieron empresas agroalimentarias de la provincia, como productores de aceite, panadería artesanal, aceitunas, embutidos y más, demostrando el valor del ecosistema gastronómico sevillano y su capacidad de colaboración.
Un cultivo clave para el ecosistema de Doñana
El arroz de Isla Mayor y su entorno desempeña un papel fundamental en el ecosistema de las marismas. Cerca del 80% de la superficie de cultivo se encuentra en el área limítrofe con el Parque Nacional de Doñana, convirtiéndose en un espacio donde agricultura y biodiversidad conviven de manera equilibrada.
Durante todo el ciclo del cultivo, especies como flamencos, cigüeñas, moritos, gaviotas, garzas, patos o aves migratorias encuentran alimento y refugio en los arrozales. Esta interacción convierte a la zona en uno de los paisajes agrícolas más singulares de Europa.
Agricultura sostenible y respeto por el entorno
Arrozúa impulsa un modelo productivo basado en la producción integrada, con un 5% de superficie ecológica, y un sistema de riego que permite reciclar el agua de manera continua, garantizando sostenibilidad y estabilidad ambiental. Estas prácticas refuerzan su compromiso con un cultivo responsable y respetuoso con el entorno natural.
Además del arroz, en los últimos años ha crecido una actividad complementaria: la pesca y elaboración del cangrejo de río, cada vez más apreciado en la alta gastronomía por su sabor y su versatilidad culinaria.

Arroces Premium con sello sevillano
La cooperativa comercializa sus productos bajo dos marcas propias:
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Doña Ana, con variedades marisma, largo, vaporizado y bomba.
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El Ruedo, con opciones de arroz largo, redondo y vaporizado.
Ambas líneas refuerzan el papel de Sevilla como referente arrocero y aportan un producto de calidad a cocinas domésticas, restaurantes y propuestas gourmet.

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