Ana Sastre Diéguez (IG: @intense_comunicacion). Bajo el divertido nombre de ese insecto que parece lo que no es, en el restaurante Bichopalo nos espera un sorprendente menú degustación de nueve pases por tan solo cuarenta y ocho euros que busca popularizar la alta cocina.
Su artífice, el joven chef Daniel Pozuelo, plasma en este seductor concepto los aprendizajes adquiridos tras su paso por cocinas de renombre como las de Arzak, Allboroque o DStage. Un apasionado de los viajes, que nos ayuda a recorrer el mundo a través del paladar con pequeños bocados que derrochan exotismo, sabor y, ante todo, saber hacer.

Daniel al frente de los fogones y su hermano Guillermo en sala, nos embarcan en una inolvidable velada cuya gran acogida entre el publico madrileño les ha animado a abrir Mosquito, su segundo restaurante, en Alicante. Un concepto completamente distinto al de Bichopalo, que se mantiene fiel a su lema de popularizar la alta cocina.


Nuestra velada en Bichopalo dio comienzo con dos impresionantes snacks que estaban compuestos por un exquisito bocado de tartar de atún rojo con trufa que y un divertido Taiyaki con crema helada de foie. Una combinación sumamente original y equilibrada en sabores y texturas, que dio paso al impresionante Sunomono de ostra con granizado de manzana granny smith y apio.


Una delicia en toda regla, que nos llevó directos a la refrescante ensalada de tomate cherry curado en azúcar y sal, con alga combu, pulpo hecho ligeramente a la brasa, sorbete de tomate y vinagreta japonesa. Una grata sorpresa, que pone de manifiesto que se pueden elaborar pequeñas joyas gastronómicas con un producto tan básico como es el tomate.

El puerro que probamos a continuación nos enamoro nada más probarlo. Lo preparan primero a baja temperatura y luego brasa, y lo acompañan de una espuma de mantequilla tostada y miso. Una receta que roza la perfección y que nos condujo al rico salmón marinado en mojo canario japonés con sake y miso rojo con aire de apio y caldo dashi. Correcto en sus sabores, nosotros echamos en falta un puntito de temperatura en este plato.

Seguimos con un delicioso magret de pato a la brasa con escabeche de yuzu y manzanilla con puré de zanahoria y champiñón encurtidos, que nos hizo rebañar con la cucharita hasta la ultima gota de sus formidables jugos antes de sucumbir a los encantos de unos irresistibles dumplings rellenos de ternera de Guadarrama con curry japonés, raíz de loto frita, nabo encurtido y espuma de coco. Uno de esos platos que dejan huella, y que tenemos claro, nos harán volver muy pronto a Bichopalo.

Para terminar, Daniel nos sorprendió con una original cereza en texturas que elabora con espuma, aire, bizcocho y gel de cereza roja, que van sobre una base de helado de cereza negra, y que por último coronan con cereza liofilizada y papel de arroz. Un postre diferente, ligero y refrescante que facilita la digestión y ayuda a limpiar el paladar. Sin duda, el broche final perfecto para la velada.
Bichopalo continúa cosechando adeptos. Un concepto único y muy imitado, que ahora nos sorprende con su hermano pequeño, Mosquito en Alicante. ¡Estamos deseando ir pronto a conocerlo!

Bichopalo
Dirección: Calle de Cristóbal Bordiú 39, (28003- Madrid)
Teléfono: 917 70 06 63.
Web: Bichopalo
Menú degustación: 48€.

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