La ceremonia, que congregó a destacadas autoridades, representantes institucionales y personalidades del ámbito cultural, sirvió para homenajear una trayectoria de más de seis décadas que ha consolidado al músico como un pilar fundamental de la canción popular contemporánea en español.
El evento se planteó como un reconocimiento a la capacidad del autor para dotar a la música ligera de una notable profundidad literaria, generando un repertorio que ha logrado instalarse en la memoria sentimental de sucesivas generaciones a ambos lados del Atlántico.
El valor del patrimonio musical y emocional
La entrega del premio estuvo respaldada por una amplia representación institucional, incluyendo la participación de la consejera de Cultura y Deporte de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, así como de los máximos responsables de las entidades organizadoras.
Durante el acto de apertura, el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, definió al homenajeado como «una de las voces creativas más influyentes de nuestra cultura», subrayando su destreza para equilibrar la excelencia artística con el arraigo popular. En la misma línea, el presidente del Grupo Joly, José Joly, enmarcó la obra de Manuel Alejandro como una pieza clave del patrimonio cultural andaluz y español.
El encargado de trazar la semblanza del galardonado fue el comunicador Carlos Herrera. En su intervención, analizó la vigencia histórica del catálogo del jerezano y su resistencia al paso del tiempo y a las modas de la industria. «Una buena canción no depende de la tecnología, sino de la verdad, la melodía y la emoción», apuntó el periodista, destacando la conexión transversal de la obra de Manuel Alejandro con el público.

Reivindicación de la figura del compositor
El eje central de la velada fue el discurso de agradecimiento del propio Manuel Alejandro. Visiblemente emocionado, el autor aprovechó la tribuna para realizar una defensa del oficio clásico de escribir canciones y reflexionó sobre la evolución actual de la industria musical.
El jerezano lamentó la progresiva pérdida de peso de la figura del compositor profesional en favor de nuevas dinámicas de mercado, reivindicando el papel de aquellos creadores que, a lo largo de la historia, han sabido articular música y palabra con rigor y sensibilidad. Asimismo, apeló a la necesidad de preservar la autenticidad y la emoción humana como el núcleo irremplazable de cualquier obra artística.
Homenaje escénico y proyección institucional
La dimensión teórica y discursiva del evento se complementó con un tributo escénico. El cantante Manuel Lombo, acompañado al piano por Chico Pérez, protagonizó uno de los momentos más destacados de la noche al interpretar una selección de las composiciones más célebres del maestro jerezano, evidenciando en directo la vigencia de sus melodías.
Con la concesión de este II Premio Andaluz de las Bellas Artes, tanto la Fundación Cajasol como el Grupo Joly consolidan una iniciativa conjunta orientada a visibilizar y respaldar el trabajo de las figuras que contribuyen de manera estructural a la riqueza, el desarrollo y la proyección exterior de la cultura andaluza.
Cristina Gala – cultura@gastronomiaymoda.com
Fotografías: propiedad Fundación Cajasol

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