G&M (Instagram: @gastronomia_y_moda). La gastronomía sevillana vive un momento de esplendor gracias a espacios que reivindican el respeto por la tradición, el producto y el servicio impecable. En pleno centro histórico, a escasos metros de la Catedral, se alza uno de esos restaurantes capaces de convertir una comida en un recuerdo: Casa Robles (calle Álvarez Quintero 58). Un clásico que mantiene intacto su sello de calidad mientras continúa atrayendo a locales y visitantes que buscan la verdadera alma culinaria de Sevilla.

Casa Robles es uno de esos establecimientos donde el tiempo parece detenerse para dar protagonismo absoluto a la cocina bien hecha, al trato personal y a la esencia de una Sevilla eterna. Su carta, basada en productos de máxima calidad, refleja el carácter de una cocina tradicional que no necesita artificios para brillar. En una reciente visita, pudimos disfrutar de una selección que confirma, una vez más, por qué este restaurante es una referencia imprescindible.

El recorrido comenzó con un exquisito surtido de queso y chacinas, una propuesta que combina cortes magistrales y embutidos de primera calidad, con sabores intensos y equilibrados. Le siguieron unas reconfortantes patatas guisadas con trocitos de ibérico de pata negra, un plato que demuestra cómo, cuando el producto es excelente, la sencillez se convierte en virtud.

El plato principal fue un lomo de buey al carbón, servido en su punto exacto, jugoso y con un aroma que evidencia el respeto por la brasa. Una carne que habla por sí sola y que eleva la experiencia a un nivel superior. Acompañando la comida, una botella de Lleiroso Crianza 2021 Ribera del Duero, un tempranillo elegante, redondo y perfecto para maridar con los sabores potentes de la propuesta.
Para cerrar, un semifrío de turrón al praliné presentado con mimo, suave, cremoso y con ese toque goloso que convierte el postre en un broche final inolvidable.

Casa Robles continúa siendo una de las direcciones indispensables para quienes buscan tradición, producto excepcional y una experiencia gastronómica que capture la esencia de Sevilla. Un restaurante que honra la cocina clásica y que mantiene viva la forma más auténtica de disfrutar alrededor de una mesa.
Fotografía de portada: Patatas guisadas con trocitos de ibérico de pata negra.

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