G&M (Instagram: @gastronomia_y_moda). Hay lugares que se convierten en punto de encuentro natural entre la gastronomía y la cultura, y Chiguato es uno de ellos. En esta ocasión, el establecimiento recibió la visita del bailarín y coreógrafo Nacho Duato, que compartió un momento distendido con Fran Senra, alma mater de una casa que ha sabido construir identidad propia desde la barra, el producto y la hospitalidad. Una escena cotidiana que resume bien el espíritu del local: cercanía, autenticidad y amor por lo bien hecho.
La visita refuerza la conexión de Chiguato con el tejido creativo y cultural de la ciudad. No es casual que figuras de distintas disciplinas encuentren aquí un espacio cómodo, sin artificios, donde conversar, observar y disfrutar. La experiencia se vive desde la barra, con platos que hablan de temporada y una forma de entender la cocina donde el protagonismo recae en la materia prima y en el trato directo con el comensal.
Chiguato ha ido consolidando un lenguaje propio dentro del mapa gastronómico sevillano. Su propuesta se apoya en recetas reconocibles, producto bien seleccionado y una ejecución honesta que prioriza el sabor y la naturalidad. La sala, viva y dinámica, acompaña ese discurso con una atmósfera informal que invita a quedarse, a repetir y a compartir.
La presencia de Nacho Duato subraya, además, la capacidad del local para atraer miradas más allá de la gastronomía. Arte, movimiento y cocina se cruzan en una visita que suma valor simbólico a un proyecto que entiende la restauración como un acto cultural cotidiano. En Gastronomía y Moda seguimos de cerca estos encuentros que ponen de manifiesto cómo la mesa puede ser también escenario de diálogo creativo.
Fotografía: @tabernachiguato.

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