La hostelería sevillana ha rendido homenaje a una de sus figuras más representativas con la entrega del Cucharón de Plata 2026 a Mariano García Romero, propietario del Restaurante Donald, en reconocimiento a una vida entera dedicada al oficio y a una manera de entender la restauración basada en la cercanía, la vocación y la autenticidad. Un galardón que pone en valor no solo una carrera profesional, sino también el papel social y cultural que desempeñan los bares y restaurantes con alma en la ciudad.
Una trayectoria ligada a la historia de Sevilla
Mariano García comenzó su andadura en la hostelería como camarero al cumplir los 18 años y, en 1987, tras la retirada de Manuel Ávila, decidió continuar al frente del negocio junto a otros compañeros, asumiendo en solitario su dirección desde hace aproximadamente una década. El establecimiento, situado en la calle Canalejas, celebró en 2023 su 50 aniversario y se ha consolidado como un espacio cargado de premios, recuerdos y símbolos de la Sevilla más popular, donde aún se mantiene la tradición de cantar las tapas y donde la barra sigue siendo un lugar de encuentro y convivencia.

El discurso del homenajeado: una distinción compartida
Durante el acto de entrega, Mariano García quiso dejar claro el carácter colectivo del reconocimiento, afirmando que no se considera el único autor ni merecedor del premio. Subrayó que el Restaurante Donald es el resultado del esfuerzo compartido con su familia, sus padres, su mujer, sus hijas, su maestro, sus cofrades, su entorno más cercano y todas las personas que han formado parte de su trayectoria. En sus palabras, sin ellos el establecimiento sería un simple bar y no una auténtica casa común para todos los que lo sienten como propio.
Francisco Herrero y el valor social de la hostelería
El presidente de la Cámara de Sevilla, Francisco Herrero, destacó que el Cucharón de Plata reconoce “no solo una trayectoria profesional, sino una manera ejemplar de entender la hostelería desde la vocación, el esfuerzo, la cercanía y el respeto por el trabajo bien hecho”. Subrayó la dimensión social y cultural de negocios como el de Mariano García, cuya labor contribuye de forma decisiva al prestigio de Sevilla como ciudad gastronómica.

José Luis Sanz y la hostelería como pilar económico y cultural
El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, subrayó que la entrega del Cucharón de Plata a Mariano García “no es una distinción de cortesía, sino un acto de justicia institucional”. Destacó que ha sabido convertir la barra de un bar en una de las instituciones más sólidas de la ciudad y puso en valor el peso estratégico del sector hostelero, tanto por su aportación al empleo como por su papel en la imagen y la identidad de Sevilla. Asimismo, defendió la necesidad de crear un entorno favorable para que el talento y el esfuerzo personal puedan prosperar.
La Fundación Caja Rural del Sur y el sentido del Cucharón de Plata
José Luis García Palacios, presidente de la Fundación Caja Rural del Sur, entidad en cuya sede se celebró el acto, explicó que el Cucharón de Plata no es un premio competitivo ni un reconocimiento técnico. Señaló que se trata de una distinción que va más allá y que se concede a quienes representan un ejemplo de admiración popular, convirtiendo sus establecimientos en auténticos lugares de peregrinación y en referencias vivas de una forma única de entender las relaciones sociales, la calle y la propia vida en Sevilla.

La glosa de Salomón Hachuel: un artista de la barra
La glosa al homenajeado corrió a cargo de Salomón Hachuel, quien definió a Mariano García como un auténtico artista de la barra, capaz de deleitar a sus clientes cantando las tapas y de forjarse a sí mismo desde muy joven. Destacó su carácter reivindicativo y su compromiso con la experiencia en el oficio, recordando iniciativas como la contratación de personal mayor de 50 años ante la falta de estabilidad laboral en el sector, así como su incansable dedicación diaria entre sus establecimientos.

Alfonso Maceda y la defensa del tabernero tradicional
El presidente de la Asociación de Hosteleros de Sevilla, Alfonso Maceda, puso en valor la figura del tabernero tradicional y la dificultad creciente de mantener negocios con personalidad propia frente a modelos empresariales más impersonales. Señaló que este reconocimiento es especialmente importante porque visibiliza el papel de quienes conocen a sus clientes, mantienen viva la esencia de la ciudad y sostienen un tejido hostelero con identidad propia.
El Cucharón de Plata 2026 se consolida así como un homenaje a la hostelería entendida como forma de vida y reconoce en Mariano García Romero a un fiel representante de esa Sevilla auténtica que se construye cada día desde la barra, la cercanía y el compromiso con la ciudad.
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