Cultura

La última pintura: 32 artistas andaluces toman en el CAAC

La última pintura convierte las salas del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo en un recorrido por los márgenes la creación actual. La exposición destaca por qué la pintura sigue siendo un lugar desde el que traducir el presente.

No es una exposición para buscar un estilo común ni una nueva generación de pintores andaluces. Es, más bien, una propuesta para  descubrir una enorme variedad de respuestas personales a la pregunta qué significa la pintura como expresión. 

Su título parece anunciar una despedida. Sin embargo, basta recorrer las primeras salas para comprender que la intención es avanzar. La muestra no habla del final de la pintura, sino de su capacidad para seguir transformándose en un momento en el que las imágenes se producen, circulan y desaparecen a enore velocidad. Mientras convivimos con pantallas, algoritmos e inteligencia artificial, treinta y dos artistas demuestran que el lienzo es un espacio para formular preguntas.

Más que preguntarse si la pintura tiene futuro, lo que la exposición hace es observar qué está ocurriendo con ella ahora mismo.

La última pintura: 32 artistas andaluces en el CAAC de Sevilla

Las afinidades

Comisariada por Curro González y Alberto Figueroa, La última pintura  avanza mediante asociaciones, ecos y relaciones entre obras que, aunque pertenecen a artistas muy distintos, terminan compartiendo preocupaciones comunes.

Ese planteamiento responde también a una forma cada vez más frecuente de construir grandes exposiciones: abandonar la cronología para organizar el relato a partir de ideas. El visitante no necesita conocer la trayectoria de cada autor para encontrar conexiones entre unas piezas y otras. Son los propios cuadros los que establecen los hilos conductores.

La selección reúne a creadores nacidos entre finales de los años cincuenta y finales de los noventa. Algunos cuentan ya con una trayectoria ampliamente consolidada; otros representan generaciones que han desarrollado su trabajo en un contexto completamente distinto, donde la pintura, la fotografía, el vídeo o los procesos digitales son vasos comunicantes. Sin embargo, esa diferencia de edad apenas pesa dentro del recorrido. Lo que termina imponiéndose es la conversación que mantienen las obras.

La última pintura: 32 artistas andaluces en el CAAC de Sevilla

 

Lo que significa hoy pintar

Hay una sensación que aparece de manera recurrente durante la visita. La mayoría de estos artistas interpretan la realidad, vistiéndola de su contexto personal.

En algunos casos el punto de partida es la memoria; en otros, la cultura visual contemporánea, el paisaje, el cuerpo o la arquitectura. El cuadro deja de entenderse como una ventana desde la que mirar el mundo para convertirse en un lugar donde analizarlo.

La última pintura no intenta demostrar que exista una identidad común de la pintura andaluza. Tampoco busca definir una tendencia dominante. Lo que presenta es un conjunto de miradas que trabajan desde posiciones muy diferentes, pero que comparten una misma voluntad de cuestionar aquello que vemos.

Fran Baena parte de imágenes profundamente reconocibles para intervenirlas y desplazar su significado. Fátima Calderón, por su parte, revisita uno de los grandes iconos de la historia del arte occidental, El jardín de las delicias, no como una cita erudita, sino como un territorio abierto donde seguir construyendo nuevas narraciones.

Muy cerca, Bernar SF presenta por primera vez sus cuadernos de trabajo realizados durante dos décadas. Más que un archivo privado, funcionan como una cartografía de ideas, apuntes y observaciones cotidianas que permiten entender el dibujo y la pintura como procesos continuos. Reconocerán acontecinientos ocurridos y será divertido. 

Cada propuestas encuentra su espacio sin necesidad de representar una corriente determinada. La exposición renuncia así a clasificar la pintura contemporánea para mostrarla en toda su complejidad.

La última pintura: 32 artistas andaluces en el CAAC de Sevilla

Una tradición muy presente

Otro de los aciertos del recorrido es comprobar cómo la historia del arte aparece constantemente en referencias poco literales.

Los “clásicos” siguen presentes, pero ya no ocupan el lugar intocable de otros tiempos. Se transforman, se mezclan con imágenes procedentes de internet, con guiños cinematográficos o con escenas de la vida cotidiana. La tradición deja de ser un punto de llegada para convertirse en un material más con el que trabajar.

La última pintura: deja una reflexión interesante: entender que el pasado no desaparece, sino que cambia de forma cada vez que un artista vuelve a mirarlo.

Cristina Gala – cultura@gastronomiaymoda.com

Fotografías: cristinagala_  (Imágenes con derechos reservados. Prohibida su reproducción sin autorización expresa de la autora).

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