Cultura

La Sevilla dibujada de Aníbal González en el COAS

Siete conjuntos de planos originales, fotografías antiguas y recortes de prensa cuentan en el Colegio de Arquitectos cómo se rehízo Sevilla antes de 1929. El arquitecto cumple ciento cincuenta años y aún tiene cosas que enseñar. Hasta el 13 de noviembre.

Cuando  se nombra a Aníbal González,  en Sevilla  pensamos en la Plaza de España. Casi sin pensar.

La exposición que acoge la planta baja del COAS deja de un lado esa automática respuesta. Nos presenta al arquitecto como alguien que pensaba la ciudad entera, calle por calle.

Nació el 10 de junio de 1876. Para celebrar el siglo y medio, el Colegio de Arquitectos y la Fundación FIDAS dedicaron a su figura la XXV Semana de la Arquitectura. La muestra sigue abierta hasta el 13 de noviembre.

Siete nubes sobre la ciudad

Los comisarios las llaman «nubes». Cada una reúne un sector de Sevilla.

En el centro de cada nube hay un plano urbanístico original. Alrededor, lo que ese plano puso en marcha: alzados de fachadas, fotografías antiguas, postales, prensa de la época y también imágenes actuales para comparar.

Aparecen ensanches, ejes abiertos donde antes no había paso, alineaciones y parcelaciones. Son palabras de urbanista que delante del papel se entienden de golpe.

Papeles que no han salido de casa

Casi todo procede del Fondo Aníbal González, que custodia el archivo histórico de FIDAS.

Víctor Pérez Escolano, catedrático emérito de Historia de la Arquitectura y autor de un libro clave sobre su obra, lo resumió en la inauguración: «No es una colección más». Pidió además recorrerla con paciencia.

Junto a él, comisarían la muestra José Luis Bezos Alonso, Gema Rueda Meléndez y Germán Reyes Mota. La coordina Juanma García Nieto.

No estaba solo

La exposición también presenta a «otros»  Aníbal González. A su lado asoman José Sáez López, Juan Talavera y Heredia, Ramón Balbuena y Huertas o José Espiau y Muñoz, que también trazaron y construyeron en la Sevilla de principios de siglo.

La decana del COAS, Nuria Canivell, lo dejó claro el día de la apertura. La ciudad que hoy pisamos salió de muchas manos, de obras públicas, de iniciativa privada y de mucho oficio.

Mejor, escuchar

Cada nube lleva un código QR. Al escanearlo suena una locución que explica ese sector y cómo era la Sevilla de entonces.

Quien quiera llevarse algo a casa encontrará el libro Aníbal González. Arquitecto. 50 imágenes de su obra, editado por COAS y FIDAS. Hay también dos láminas, una con el alzado de la casa de Manuel Nogueira, en la calle Santa María de Gracia, y otra con el plano general de la Plaza de Toros de la Maestranza.

Aníbal González murió el 31 de mayo de 1929, semanas después de abrirse la Exposición Iberoamericana que él había empezado a dibujar en 1911.

Podemos seguir paseando por sus sueños convertidos en piedra y esquinas.

Cristina Gala – cultura@gastronomiaymoda.com

Fotografías: cristinagala_  (Imágenes con derechos reservados. Prohibida su reproducción sin autorización expresa de la autora).

Sección Cultura · Gastronomía y Moda

No se puede comentar.