La gastronomía puede convertirse en uno de los mejores caminos para descubrir un territorio. Sus recetas cuentan historias, sus productos hablan del paisaje y detrás de cada elaboración aparecen productores, tradiciones y formas de vida que explican la identidad de cada pueblo. Sobre esta filosofía se construye la Red de Pueblos Gastronómicos de España, un proyecto que este miércoles 7 de octubre ha presentado en Sevilla su crecimiento y sus principales líneas de actuación.
Gastronomía y Moda ha asistido a la presentación celebrada en La Quinta Brasería, en la Plaza Padre Jerónimo de Córdoba de Sevilla, donde se han dado a conocer los detalles de una iniciativa que quiere vertebrar España a través de la unión entre turismo y gastronomía.
La Red arranca esta nueva etapa con 16 municipios y una comarca pertenecientes a nueve comunidades autónomas, todos ellos seleccionados tras superar un proceso de auditoría destinado a acreditar su excelencia turística y gastronómica.

Qué es la Red de Pueblos Gastronómicos de España
La iniciativa nació después de varios años de trabajo con la intención de crear un gran club de producto que permita al viajero conocer España desde una perspectiva diferente.
El proyecto no se limita a recomendar lugares donde comer. Su planteamiento integra gastronomía, patrimonio, cultura, naturaleza, fiestas, productores locales, recetas tradicionales, arquitectura, folclore e historia, convirtiendo cada destino en una experiencia completa.
La filosofía pasa por reivindicar especialmente aquello que hace diferente a cada territorio: las recetas transmitidas de generación en generación, sus materias primas, los pequeños productores y establecimientos, pero también las personas que mantienen vivo ese patrimonio.
El objetivo último es construir una red de destinos capaces de funcionar conjuntamente y reforzar la gastronomía como uno de los grandes argumentos para viajar por España.

Estos son los 16 municipios y la comarca que forman parte de la Red
La Red de Pueblos Gastronómicos de España está integrada inicialmente por Alcázar de San Juan, Alhaurín el Grande, Almendralejo, Aracena, Baena, Cangas del Narcea, Concello de Cee, El Espinar, Galapagar, Llerena, Mora de Rubielos, Riaza, San Cristóbal de La Laguna, Sigüenza y Tomelloso, además de la Sierra Oeste de Madrid y Villanueva de Córdoba.
La diversidad geográfica es precisamente una de las fortalezas del proyecto. En una misma red conviven la cocina manchega, los productos del Atlántico, el ibérico de la Sierra de Aracena, el aceite de Baena, los vinos extremeños, la tradición castellana, la gastronomía canaria o los sabores de la sierra madrileña.
Y el proyecto continuará creciendo. Decenas de pueblos ya han firmado la carta de adhesión después de superar la auditoría establecida por los estatutos de la asociación, por lo que la incorporación de nuevos destinos permitirá ampliar progresivamente el mapa gastronómico.

Andalucía, protagonista con Alhaurín el Grande, Aracena, Baena y Villanueva de Córdoba
Andalucía cuenta con una presencia destacada dentro de esta primera selección gracias a 4 destinos con identidades gastronómicas muy diferentes.
Alhaurín el Grande, en Málaga, conserva una cocina estrechamente vinculada a su tradición agrícola. El pan cateto y los productos de la huerta comparten protagonismo con recetas como las sopas cachorreñas y los mojetes, los embutidos artesanales y una repostería marcada por su herencia morisca.

En Aracena, la gastronomía tiene como uno de sus grandes símbolos al cerdo ibérico y al jamón con DOP Jabugo. Carrilleras, secretos, embutidos, setas, castañas y quesos artesanos dibujan una cocina serrana que encuentra continuidad en dulces tradicionales como los pestiños, las rosquillas o la poleá.

Por su parte, Baena encuentra en el aceite con DOP Baena uno de los elementos fundamentales de su identidad culinaria. El salmorejo con berenjenas, el revoltillo baenense, el empedraíllo o el mojete de papas forman parte de un recetario en el que conviven tradición, producto y herencia cultural.

Villanueva de Córdoba, situada en Los Pedroches y al norte de la provincia de Córdoba, está rodeada por una de las mayores extensiones de dehesa de encinas de Europa. Su entorno natural, ligado a la ganadería y al olivar ecológico, constituye uno de sus principales atractivos. La localidad combina un importante patrimonio cultural, natural y etnográfico con una gastronomía basada especialmente en dos productos emblemáticos: el cerdo ibérico con Denominación de Origen y el aceite de oliva ecológico, pilares de su economía y de su atractivo turístico.

GastroRutas para recorrer España a través de sus sabores
Uno de los conceptos más interesantes de la iniciativa son las denominadas GastroRutas, itinerarios concebidos para conectar localidades y transformar diferentes destinos en una experiencia conjunta.
Actualmente ya existen tres recorridos: Almendralejo-Llerena-Aracena; Alhaurín el Grande-Baena-Alcázar de San Juan; y Mora de Rubielos-Sigüenza-Riaza.
Además, se trabaja en una cuarta GastroRuta en la que participarán Riaza, El Espinar y Galapagar.
El planteamiento pretende animar al visitante a no quedarse únicamente en un destino, sino a continuar el viaje y descubrir otros municipios próximos, generando nuevas oportunidades para la hostelería, los productores, el comercio y el conjunto de la economía local.

Fogón y Candela, los compañeros de este viaje gastronómico
La Red cuenta también con dos personajes que acompañarán al viajero durante el desarrollo del proyecto: Fogón y Candela.
Ambos se convierten en los particulares anfitriones de una propuesta que busca acercar la gastronomía y los destinos de una manera reconocible, cercana y divulgativa.
A través de ellos se darán a conocer los diferentes GastroEventos y GastroExperiencias programados durante el año en los municipios pertenecientes a la Red, así como propuestas desarrolladas en comarcas, mancomunidades, provincias y comunidades autónomas.
La intención es crear una agenda dinámica que permita encontrar fiestas, tradiciones, experiencias, productos y acontecimientos gastronómicos capaces de justificar una escapada durante diferentes momentos del año.
Tecnología, formación y sostenibilidad para impulsar el turismo rural
La Red de Pueblos Gastronómicos de España se constituye como una asociación sin ánimo de lucro y su actividad va más allá de la promoción turística de sus integrantes.
Entre sus líneas de trabajo figuran la formación continua de los profesionales vinculados al turismo de cada territorio, la incorporación de tecnología, innovación y digitalización, proyectos de gamificación y una estrategia permanente de comunicación y promoción nacional e internacional.
Otro de sus objetivos es avanzar en la desestacionalización turística, favoreciendo que los pueblos puedan atraer visitantes durante más meses del año y no exclusivamente en periodos concretos.
A ello se suma una apuesta por la sostenibilidad económica y social, el desarrollo local y rural y la creación de comisiones especializadas. Para 2026 se contempla el desarrollo de más de diez iniciativas con participación de los alcaldes de los municipios integrantes.
También se trabaja en acuerdos con otras asociaciones y redes nacionales e internacionales y en la búsqueda de oportunidades estratégicas para los destinos adheridos.
Del jamón de Jabugo al gofio, el caviar del Atlántico y los asados castellanos
La enorme variedad gastronómica de los destinos permite comprender el potencial de la iniciativa.
Alcázar de San Juan reivindica platos manchegos como las migas, los duelos y quebrantos, el pisto o la caldereta de cordero. Almendralejo, vinculada a la DO Ribera del Guadiana, combina sus vinos y cavas con recetas extremeñas.
En Cangas del Narcea aparecen el caldo de berzas, la ternera autóctona, el queso de Xinestosu y los vinos de Cangas, mientras que Cee, en plena Costa da Morte, lleva a la mesa pescados, pulpo, mariscos y cocina atlántica sin renunciar a los productos del interior gallego.
El Espinar recupera asados de cochinillo y cordero, truchas y productos micológicos. Llerena conserva ollas de garbanzos y calderetas pastoriles, junto a una importante tradición de dulces conventuales.
En Mora de Rubielos, las migas, el empedrao, el ternasco, el Jamón de Teruel y la trufa negra hablan de una cocina profundamente ligada al territorio.
Riaza reivindica el cordero lechal, las carnes a la brasa, los productos de matanza y las setas, mientras que Sigüenza mantiene recetas como las migas con torreznos, las carnes de caza o la perdiz escabechada.
La propuesta llega también hasta Canarias con San Cristóbal de La Laguna, donde gofio, papas arrugadas con mojo, conejo en salmorejo, puchero canario, pescados y vinos de Tacoronte-Acentejo representan una identidad culinaria propia.
Y Tomelloso completa este viaje por la cocina manchega con gachas, migas de gañán, pisto, caldereta de cordero, vinos y productos de la huerta.

La Sierra Oeste de Madrid y una despensa ligada al territorio
La Sierra Oeste de Madrid, única comarca incluida en este primer grupo, aporta una despensa marcada por productos como el garbanzo de grano fino, las carnes, los quesos artesanos, las castañas de Rozas de Puerto Real, la miel de monte y los vinos elaborados con variedades como Garnacha y Albillo Real.
Su incorporación refleja además la intención de la Red de trabajar no solamente con municipios individuales, sino con territorios capaces de articular una propuesta gastronómica conjunta.

Una red que quiere convertir la gastronomía en motivo para viajar
La presentación celebrada hoy en Sevilla deja una idea especialmente clara: la gastronomía es mucho más que aquello que encontramos en un plato.
Detrás existen agricultores, ganaderos, pescadores, artesanos, cocineros, hosteleros y familias que durante generaciones han conservado recetas y productos que forman parte del patrimonio de cada territorio.
La Red de Pueblos Gastronómicos de España quiere reunir todos esos elementos bajo una misma marca y utilizarlos como herramienta de promoción turística, desarrollo rural y conservación de la identidad local.
Con 15 municipios, una comarca, nueve comunidades autónomas y nuevas incorporaciones en camino, el proyecto inicia ahora un recorrido que aspira a extenderse por buena parte del territorio nacional.
Y hacerlo desde Sevilla, alrededor de una mesa y hablando de pueblos, viajes y gastronomía, resulta especialmente coherente con la filosofía de una iniciativa que propone algo tan sencillo como atractivo: conocer España saboreándola.
Gastronomía y Moda · Instagram: @gastronomia_y_moda

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