Aún queda un mes para visitar “Del color en el arte (Coloramas)”, la exposición que ocupa la Real Fábrica de Artillería de Sevilla hasta el 17 de mayo y que propone una aproximación ambiciosa al color como fenómeno perceptivo, científico y cultural.
La muestra, impulsada por el Ayuntamiento de Sevilla, parte de una idea clave: el color no es una cualidad inherente a los objetos, sino una construcción que depende de la luz y de cómo la interpreta nuestro sistema visual. A partir de ahí, el recorrido traza un diálogo entre arte y ciencia que permite entender cómo esta dimensión aparentemente cotidiana ha sido, en realidad, objeto de estudio, debate y experimentación a lo largo de la historia.

El planteamiento expositivo evita el formato cronológico clásico y apuesta por una experiencia más sensorial. El espacio se organiza en ámbitos que remiten a dispositivos ópticos y situaciones perceptivas, generando una atmósfera envolvente donde el visitante no solo observa, sino que participa activamente en la construcción del color.
En este contexto, la exposición reúne a veinte artistas contemporáneos que abordan el color desde perspectivas muy diversas. Desde la vibración óptica y el lenguaje digital de Felipe Pantone hasta la investigación lumínica de Julio Le Parc, pasando por la sensibilidad cromática de Soledad Sevilla o las exploraciones matéricas de Guillermo Mora, el recorrido pone en diálogo distintas generaciones y aproximaciones. A ellos se suman nombres clave como José María Yturralde, vinculado a la abstracción geométrica, o el histórico Equipo 57, cuya reflexión sobre forma y color sigue siendo fundamental para entender la modernidad artística en España. También destacan las aportaciones de artistas como Rosa Brun, Rubén Guerrero o Inmaculada Salinas, que trabajan el color desde la pintura expandida, el gesto o la construcción espacial.

Esta diversidad de enfoques permite entender el color no como un elemento uniforme, sino como un campo de investigación abierto, donde conviven lo sensorial, lo estructural y lo conceptual. Cada obra plantea una relación distinta con la luz, la superficie o la percepción, ampliando la experiencia del espectador a medida que avanza el recorrido.
En su tramo final antes del cierre, la exposición se presenta como una ocasión especialmente pertinente para acercarse a un proyecto que combina rigor y capacidad de atracción. “Coloramas” propone una experiencia accesible pero exigente, en la que el visitante no solo observa, sino que pone en juego su propia manera de ver.

Fotografías: cristinagala_ (Imágenes con derechos reservados. Prohibida su reproducción sin autorización expresa de la autora).
Cristina Gala – cultura@gastronomiaymoda.com
Sección Cultura · Gastronomía y Moda


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